Zombis Tontos entiende muy bien que disparar no siempre significa apuntar de frente. Su mejor idea es obligarte a pensar el rebote antes que el impacto, y con eso convierte una situación de zombis bastante simple en un rompecabezas de geometría con muy buen ritmo.
La munición limitada hace que cada ángulo importe más. Una bala bien usada puede limpiar varios enemigos, mientras que un tiro directo, aunque cómodo, quizá solo resuelva una parte mínima del problema. Ahí está toda la personalidad del juego: en hacer que eficiencia y precisión pesen igual.
Es perfecto para quien disfruta disparos con lógica, escenarios compactos y esa satisfacción de ver que un tiro inteligente resuelve media pantalla.
Observa la posición de los zombis y de las paredes antes de disparar por costumbre.
Un puzle de disparos con zombis donde los rebotes de la bala son la clave.
La precisión y la lectura del ángulo importan mucho más que disparar rápido.
Porque el escenario y los ricochets forman parte directa de la solución.
Para quien disfruta puntería, ángulos y zombis con un giro más inteligente.