BoxRob Dos mantiene la idea de mover cajas con una carretilla, pero la sensación es un poco más dinámica porque el diseño de niveles obliga a pensar tanto en la carga como en el movimiento por el escenario. Eso le sienta bien, ya que las pantallas no se resuelven solo levantando bultos: también importa cómo llegas a ellos y desde qué lugar preparas la entrega.
La gracia está en esa mezcla entre plataforma y lógica. Un mal orden de cajas puede arruinar la solución, pero también una ruta mal pensada con la carretilla. Por eso el juego se vuelve más activo que un simple simulador de almacén y gana mucho para quien disfruta los rompecabezas donde el desplazamiento forma parte del problema.
Si te gustan las máquinas, las fases compactas y los juegos donde una pequeña decisión cambia todo el resultado, BoxRob Dos encaja muy bien como siguiente paso dentro de esta serie.
Mueve la carretilla por el nivel para localizar las cajas y el camión de entrega.
Se siente más dinámico, porque el movimiento por el nivel pesa más dentro del puzle.
Sí, pero con más énfasis en el recorrido y la colocación de la carretilla.
El orden de las cajas y la falta de espacio si no preparas bien la ruta.
Para quien disfruta los puzles mecánicos con un punto extra de movilidad.