Tsunami Arcoíris no corre en solitario, y ese detalle cambia toda la sensación del juego. La carrera empieza con poco, pero en cuanto empiezas a rescatar más gente el recorrido se vuelve una masa de color, ruido y decisiones rápidas donde perder miembros duele casi tanto como fallar tú mismo.
La ciudad funciona muy bien como escenario porque cada coche, autobús o barrera no solo amenaza al corredor principal, sino a toda la ola humana que has conseguido reunir. Ahí es donde el juego gana más personalidad que un endless normal. No se trata solo de esquivar: también importa proteger el tamaño del grupo y decidir cuándo merece la pena ir a por una moneda o un bonus.
La progresión con mejoras ayuda a que cada intento deje algo útil. Y por eso sigue teniendo ese tirón de run tras run, incluso cuando las reglas ya están clarísimas desde el principio.
Corre por la ciudad evitando tráfico y obstáculos que puedan romper tu grupo.
Que no corres solo: vas reuniendo más gente y eso cambia cómo se juega cada tramo.
Sí, el contenido base menciona mejoras, potenciadores y ropa desbloqueable.
Tiene base de runner, pero el crecimiento del grupo le da bastante más identidad.
Para quien disfruta carreras urbanas, multitudes y progresión por intentos.