Muchas fases de Bazuca y Monstruo se resuelven mejor antes de disparar. Ese es el detalle que le da personalidad al juego. Tienes un bazuca, sí, pero el arma funciona más como herramienta de rompecabezas que como excusa para disparar sin pensar. Lo importante es encontrar el ángulo, el momento y la trayectoria que limpian el nivel con la menor cantidad de tiros posible.
En cuanto miras así cada pantalla, cambia todo. Dejas de ver monstruos aislados y empiezas a leer la disposición del escenario como una preparación para un impacto más eficiente. Gastar demasiada munición normalmente significa que había una solución más limpia. Esa idea hace que el juego se sienta muy satisfactorio cuando aciertas una ruta buena a la primera.
También es una propuesta muy cómoda para jugar online en el navegador: sencilla de entender, rápida de reiniciar y perfecta para quien disfruta los juegos de puntería con lógica y fases cortas.
Observa primero la distribución del nivel y piensa qué disparo puede afectar mejor a todos los monstruos.
Tiene de las dos cosas, pero la parte importante está en pensar bien el disparo y no solo en lanzar.
Eliminar a todos los monstruos usando el menor número posible de tiros.
Sí, porque una pequeña variación puede cambiar por completo la eficacia del disparo.
Sí, porque cada nivel es compacto y permite volver a probar enseguida.