Ordena las Tumbas tiene una idea lo bastante rara como para quedarse en la cabeza: un cementerio nocturno, zombis que empiezan a desordenarlo todo y tú intentando devolver un poco de control antes de que el caos se desmadre. Esa mezcla entre tema macabro y tono ligero es lo que más personalidad le da.
Funciona mejor cuando se entiende como un juego de orden contra desorden. No importa solo resolver un problema suelto, sino detectar qué parte del cementerio está provocando el resto del caos. Cuando el juego te empuja a priorizar bien, deja de sentirse como una simple ocurrencia simpática y empieza a tener bastante más forma.
Es una propuesta muy de temporada, con humor raro y un concepto que gana mucho precisamente por no parecerse al típico juego de gestión genérico.
Observa el cementerio al empezar la noche y localiza el foco principal del desorden.
No realmente. Tiene cementerio y zombis, pero el tono va más hacia lo juguetón que hacia el miedo serio.
Controlar el desorden del cementerio y frenar los problemas que causan los zombis.
Por la base descrita, parece apoyarse más en gestión ligera y prioridades que en acción pura.
Para quien disfruta temas raros, humor sobrenatural y juegos cortos con personalidad.